Brian Janchez, vecino de Villa Gral. Mitre y referente de la historieta contemporánea

Brian Janchez, vecino de Villa General Mitre, hace más de 10 años que publica sus historietas de forma independiente. Estas se destacan por narrar situaciones de la vida cotidiana con gran maestría, síntesis y humor.


Por Juan Manuel Castro

Brian Janchez es vecino de Villa General Mitre y uno de los historietistas más talentosos de su generación. Hace más de una década creó su sello independiente Ediciones Noviembre, con el cual ha publicado buena parte de su extensa obra. Asimismo, es docente y ha dado talleres en distintos sitios, entre ellos el Club Ciencia y Labor de su barrio.

Nacido el 24 de diciembre de 1985, tuvo distintos maestros de historieta como Pier Brito, Feliciano García Zecchinn y Horacio Lalia. Sus primeros dibujos aparecieron en fanzines y blogs como Semana Onírica, para más tarde realizar trabajos en Comiqueando, una de las revistas más destacadas de la historieta argentina.

También colaboró con la extinta Revista La Mano, dirigida por Roberto Pettinato. Al redibujar la icónica obra Nekrodamus de Héctor Oesterheld, en 2008 ganó el concurso Hora Fierro y su trabajo se publicó en la revista Fierro, meca del noveno arte local.

Maestro del blanco y negro y la síntesis poderosa, la obra de Janchez de forma arbitraria puede dividirse en dos grandes corrientes: una de ellas explora los vínculos humanos, las relaciones, el recuerdo y los desencuentros; el otro busca narrar historias de ciencia ficción y del género fantástico.

En cuanto a la primera corriente, una lectura recomendada es la obra “Marisa quiere pija y otras historias de amor”. Sin dejarse llevar por el nombre, en sus páginas se hallan exquisitos momentos sobre las distintas etapas de una pareja, los silencios incómodos, las malas decisiones, lo inevitable. El libro se compone de una historia principal y varias historietas breves. Con desenlaces diversos, un hilo conductor atraviesa toda la obra.

Dentro de las viñetas uno encuentra diálogos concisos, orgánicos. Son piezas de situaciones que generan la pronta empatía con el lector. Se trata de personajes imperfectos que hacen lo que pueden con lo que tienen. Y son retratados de una forma honesta, donde hay momentos para la risa y tiempos para el silencio o la reflexión.

En esta faceta del trabajo de Janchez también hay espacio para la literatura del yo o la autobiografía. De este modo, ha publicado la trilogía Shloishim (2008), McKosher (2009) y El sabio de Sion (2013), donde aborda distintos tópicos: el judaísmo, la muerte de su padre, el mundo laboral, los vínculos cercanos. Todo ello se narra sin solemnidad, con humor seco y una gran búsqueda sobre el sentido de la existencia.

Más cerca en el tiempo, luego de aparecer como web comic se publicó en formato físico La hija del carpintero, otra obra que expone el talento narrativo de Janchez. Berta, la protagonista, vive con su familia judía arriba de una fábrica de muebles. Si bien se interesa por la carpintería, no la dejan ahondar en el oficio por ser mujer.

Con este disparador, se sigue el camino de vida de Berta, pero también se abren historias secundarias que dan una tridimensionalidad a la historia y la dotan de una vida y dinamismos que se disfrutan con mucha plenitud. Además de la excepcional historia de lo cotidiano, el autor hace distintas puestas de página, incluye efectos troquelados o de dominó, generando un gran impacto visual.

Luego, en cuanto a la ciencia ficción y lo fantástico se pueden destacar varias obras. Influido por el género japonés tokusatsu (cuyo mayor referente mundial son los Power Rangers), en 2018 publicó Tutorial para pilotear un robot gigante y salvar al mundo.

La historia principal es sobre adolescentes que pilotean androides para combatir invasiones alienígenas. Como diría Ricardo Piglia, la maestría de la narración está en poner en primer plano la lucha robótica, para dejar en lo subconsciente los deseos y voluntades de los jóvenes, el verdadero núcleo de la narración.

De modo similar, se narra la historia del robot gigante del rabino Zayat, con el cual el religioso patrullaba el barrio. La historia incluye la presencia del androide, pero detrás de los cables y el metal, asoma el vínculo entre este rabino y su asistente, en una especie de mentoría a lo coming of age (género sobre el crecimiento psicológico y moral del protagonista).

Dos años después de esta obra, con Ediciones Noviembre se publicó La Frustración, ambientada en el año 2085, dos décadas después de una gran guerra mundial y de la extinción de más del 80% de la población.

En ese mundo destruido, salvaje y peligroso la protagonista Bulma Jiménez (mezcla de Bulma, personaje de Dragon Ball, y la Mona cuartetera) sueña con vivir de hacer historietas. Nuevamente la trama ahonda en los deseos de la protagonista, cotidianos y próximos a nuestra realidad, en un contexto completamente distinto, marcado por dinámicas complejas y formas de vida que hoy solo están en nuestra imaginación.

Estos son solo algunos ejemplos de la extensa obra de Janchez, un artista que ha logrado una voz personal profunda, sin perder el humor o la presencia de elementos fantásticos en sus historias.